El Real Decreto 1007/2023 obliga a que todo software de facturación garantice la
integridad, trazabilidad e inalterabilidad de las facturas. El objetivo es acabar con el fraude fiscal y el software de doble uso.
Están obligados:
- Empresas sujetas al Impuesto sobre Sociedades
- Autónomos y profesionales sujetos al IRPF con actividad económica